
Según datos de MarineTraffic y Lloyd’s List Intelligence, el 21 de julio solo 11 buques de carga cruzaron Bab el‑Mandeb, el registro más bajo de 2026. El grupo hutí, alineado con Irán, reivindicó ataques con drones contra instalaciones de Aramco en Yanbu y Jizan el día anterior, interrumpiendo operaciones y generando alarma en el mercado energético. El precio del crudo físico en Europa y África subió un 4 % respecto a la semana previa, alcanzando máximos de dos meses.
Impacto en las rutas energéticas
Los registros muestran que tres buques ingresaron al Mar Rojo, incluyendo dos superpetroleros rumbo a Yanbu. Cuatro buques salieron con cargamentos hacia China y Pakistán, entre ellos el VLCC New Explorer, con dos millones de barriles de crudo saudí y emiratí. “La reducción de tráfico en Bab el‑Mandeb es inédita este año y genera un efecto inmediato en los precios spot del crudo”, señaló Kpler Energy Data en su informe del 22 de julio.
Dimensión geopolítica
La crisis se suma a la baja actividad en el estrecho de Hormuz, donde menos de diez buques diarios cruzaron en la misma semana, pese a la pausa de ataques entre EE. UU. e Irán. “Los hutíes buscan demostrar capacidad de disrupción regional y enviar un mensaje a Riad y Washington”, declaró Farea al‑Muslimi, investigador del Chatham House, en entrevista publicada el 23 de julio.
Desde el sector naviero, un ejecutivo de Hapag‑Lloyd afirmó a Handelsblatt: “La seguridad de las tripulaciones es prioritaria; estamos evaluando desvíos hacia rutas más largas pero seguras”. El director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió el 24 de julio: “La resiliencia del comercio energético depende de infraestructura alternativa y de acuerdos multilaterales de seguridad marítima”.
Repercusiones estratégicas
La combinación de bloqueos en Bab el‑Mandeb y Hormuz amenaza el suministro global de petróleo y refuerza la necesidad de diversificar rutas. El desvío por el Cabo de Buena Esperanza ya se observa en navieras europeas, aunque implica mayores costos y tiempos de tránsito. “El mercado puede absorber parte de la disrupción gracias a reservas estratégicas y rutas alternativas, pero la volatilidad seguirá mientras persista la amenaza hutí”, concluyó el informe de Lloyd’s List.
El episodio confirma que la seguridad marítima en el Mar Rojo es un punto crítico para la sostenibilidad del comercio energético. La proyección estratégica apunta a fortalecer la gobernanza internacional, acelerar la reconversión de rutas y coordinar mecanismos de trazabilidad que reduzcan la exposición de los mercados a shocks geopolíticos.
Por: Redacción

