
El mercado de los VLCC atraviesa un momento de tensión inédita. La escasez de slots en astilleros de China y Corea del Sur, ocupados con portacontenedores y buques LNG, limita la oferta de nuevas unidades. A esto se suma el encarecimiento del acero y la incorporación de sistemas de eficiencia energética, que elevan el costo base de construcción.
La demanda sostenida en rutas largas —Medio Oriente–Asia y África–China— refuerza la presión sobre los precios. Traders como Trafigura buscan asegurar capacidad para transportar volúmenes crecientes de crudo hacia Asia, incluso pagando cifras que superan los 120 millones de dólares por unidad.
Factores de mercado
La combinación de oferta limitada y costos crecientes genera un escenario de precios altos. Los astilleros priorizan contratos de portacontenedores y LNG, dejando a los VLCC en segundo plano. El acero y las tecnologías de eficiencia, necesarias para cumplir con la regulación IMO 2026 encarecen cada entrega. La demanda de rutas largas, donde los VLCC son insustituibles, completa el cuadro de presión alcista.
Caso Trafigura
La compra de un VLCC construido por Hengli en reventa, a precio “top-dollar”, es prueba concreta de esta dinámica. Trafigura prefirió pagar un valor récord antes que arriesgarse a quedar sin capacidad en un mercado ajustado. El movimiento institucionaliza la tendencia: los traders están dispuestos a absorber sobrecostos para garantizar trazabilidad y continuidad en el transporte de crudo.
Los precios de los VLCC se proyectan en el rango de USD 115–125 millones durante 2026. El riesgo de sobrepago existe si la demanda se enfría o si entran más unidades al mercado en 2027–2028. Sin embargo, la presión de China e India por asegurar crudo mantiene la curva alcista. La gobernanza corporativa y la sostenibilidad regulatoria serán claves para entender cómo evoluciona este segmento estratégico del transporte marítimo.
Por: Redacción

