
Buenos Aires. Las autoridades búlgaras detuvieron en el aeropuerto de Sofía a Igor Grechushkin, ciudadano ruso-chipriota y propietario del buque Rhosus, vinculado al cargamento de nitrato de amonio que provocó la explosión en el puerto de Beirut el 4 de agosto de 2020. El estallido, considerado una de las mayores explosiones no nucleares registradas, dejó más de 220 muertos, 6.500 heridos y devastó gran parte de la capital libanesa.
Grechushkin fue arrestado el 5 de septiembre tras arribar desde Chipre, en cumplimiento de una notificación roja de Interpol emitida en 2021. La Corte de Sofía autorizó su detención por hasta 40 días, plazo en el que las autoridades libanesas deberán formalizar el pedido de extradición.
El buque y el cargamento
El Rhosus, de bandera moldava, zarpó en 2013 desde Georgia con destino a Mozambique, transportando 2.750 toneladas de nitrato de amonio. Tras enfrentar problemas técnicos, fue retenido en Beirut por orden judicial. El cargamento quedó almacenado en un depósito portuario en condiciones precarias, a pesar de múltiples advertencias sobre su peligrosidad.
En 2018, el buque se hundió en el puerto. Dos años después, el incendio en el depósito desencadenó la explosión que conmocionó al mundo.
Demora en la captura y obstáculos judiciales
La detención de Grechushkin se concretó cinco años después del desastre, debido a una serie de factores que entorpecieron el proceso judicial:
- La investigación en Líbano fue suspendida y reanudada en varias ocasiones por interferencias políticas y recusaciones de jueces.
- El magistrado Tarek Bitar, a cargo del caso, enfrentó presiones internas y amenazas que dificultaron la emisión de pedidos de captura y extradición.
- Aunque Interpol emitió una alerta roja en 2021, su ejecución dependía de la cooperación de países como Chipre o Rusia, donde el acusado residía.
- La doble nacionalidad de Grechushkin y la falta de tratados de extradición directos complicaron su localización.
- Finalmente, fue detenido en tránsito al arribar a Bulgaria, país que sí respondió a la alerta internacional.
Acusaciones y contexto judicial
Grechushkin es requerido por la justicia libanesa por presuntos delitos de introducción de explosivos, acto terrorista con resultado fatal y sabotaje con intención de hundimiento. Según fuentes judiciales, el detenido colaboró con las autoridades búlgaras y solicitó asistencia legal tras su arresto.
La investigación en Líbano continúa bajo la conducción del juez Bitar, en medio de reclamos de las familias de las víctimas y presiones institucionales que han dificultado el avance del proceso.
Por: Redacción

