
Port Arthur, EE. UU. La empresa V.Ships Norway fue condenada a pagar una multa de 2 millones de dólares tras declararse culpable de violaciones al convenio internacional MARPOL, que regula la prevención de la contaminación por los buques. El caso involucra al petrolero M/T Swift Winchester, de 46.000 toneladas de TPM, operando bajo bandera de las Islas Marshall.
Prácticas ilegales y falsificación documental
Entre febrero y agosto de 2022, la tripulación del buque utilizó una “magic pipe” para desviar residuos aceitosos desde el tanque de incineración hacia el tanque de aguas residuales, permitiendo su descarga directa al mar sin tratamiento. También se lavó un filtro de separación de agua y aceite sobre cubierta, lo que provocó el vertido de contaminantes por el sistema de drenaje.
El buque ingresó a puertos estadounidenses con un Libro de Registro de Aceite falsificado, omitiendo las descargas ilegales. La empresa reconoció los hechos y se declaró culpable ante el Departamento de Justicia de EE. UU.
La tripulación como garante de integridad
La infracción fue descubierta gracias a la intervención de dos tripulantes. Uno alertó al superintendente de V.Ships, quien detectó aceite en el tanque de aguas residuales. Otro entregó evidencia fotográfica y en video a la Guardia Costera de EE. UU. durante una inspección en Port Arthur, Texas.
Como resultado, el jefe de máquinas fue despedido y el buque ha sido vendido dos veces desde entonces, operando actualmente bajo otro nombre y bandera.
Declaración oficial y mensaje institucional
Las autoridades estadounidenses fueron contundentes: “No toleraremos contaminación ni fraude en nuestras aguas.” La sanción busca enviar un mensaje claro a la industria naviera global sobre la importancia del cumplimiento ambiental y la transparencia operativa. Este caso interpela a toda la comunidad marítima. No se trata solo de evitar sanciones, sino de construir una cultura de cumplimiento real, donde la trazabilidad, la ética y la denuncia segura sean pilares innegociables.
Claves para reforzar el compromiso MARPOL:
- Capacitación continua en normativa ambiental y registro documental.
- Protocolos internos de denuncia protegida, con respaldo institucional.
- Auditorías cruzadas entre operadores, armadores y autoridades portuarias.
- Reconocimiento al rol de la tripulación como garante de integridad operativa.
Este fallo no solo sanciona una práctica ilegal, sino que envía un mensaje claro a toda la industria marítima. Las multas contundentes desalientan a los infractores y fortalecen la vigilancia ambiental. En tiempos donde la trazabilidad y la ética operativa son clave, cada acción fiscalizadora renueva la esperanza de avanzar hacia océanos más limpios y una navegación más responsable.

Analista Internacional

